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Leyes para conductores adolescentes en Indiana: permiso, toque de queda y pasajeros

Indiana permite que alguien de quince años tenga permiso de aprendizaje, pero solo a través de una escuela de manejo: el BMV de Indiana quiere un Certificate of Driver Education del proveedor antes de expedirlo tan temprano. Esa sola condición marca todo lo que la familia hace después: cuál aula, cuál proveedor de práctica al volante, quién puede ir en el asiento delantero y si el examen de manejo se presenta en la escuela o en una sucursal. En el camino hay dos firmas y un aviso. Un adulto firma una declaración jurada de responsabilidad financiera que la ley de Indiana le permite retirar después, llevándose con ella la credencial del menor. Un padre, una madre o un tutor legal firma la bitácora de cincuenta horas antes de que el BMV la lea. Y el administrador o el director de la escuela puede enviar una notificación que obliga al BMV a suspenderle los privilegios de manejo a un menor. Esta guía está escrita para el adulto que maneja hasta el aula y para el adolescente que va contando los días.

La teoría en línea sí; las seis horas al volante no

La página de educación vial del BMV define el programa con dos números: 30 horas de instrucción en aula y seis horas de práctica al volante con una escuela de manejo con licencia del BMV. La instrucción en línea existe como alternativa a la mitad del aula, pero la página es clara en que el estudiante sigue debiendo las seis horas de práctica al volante. Puedes terminar el curso en línea antes de inscribirte en una escuela con licencia para la parte de manejo; la página agrega una advertencia que conviene atender: confirma primero que la escuela de manejo que prefieres va a aceptar el programa en línea que elegiste.

Los quince años son la edad que abre el curso. Las preguntas frecuentes de educación vial dicen que un menor tiene que tener 15 años antes de inscribirse en la fase teórica o en la de práctica al volante. Las preguntas para estudiantes de esa misma página explican qué debe cumplirse antes de que un adolescente maneje con su padre o su madre: tener 15 años, haber completado las 30 horas de la parte teórica o en línea de la educación vial, tener permiso de aprendizaje y estar inscrito en un programa de práctica al volante con licencia del BMV. La página agrega una línea para los estudiantes mayores: quienes tienen 16 o más deben contar con un permiso de aprendizaje vigente.

El certificado que abre el permiso a los 15 es un documento específico y con una fecha específica, y los dos documentos del BMV que lo describen le dan nombres un poco distintos: la página del permiso lo llama Certificate of Driver Education de un proveedor del curso, y el manual, Certificate of Driver Education Enrollment de la escuela de manejo. Los dos describen el mismo comprobante de inscripción. El manual dice que ese certificado no puede tener fecha anterior a tres semanas antes del inicio de la clase, y que el certificado de terminación del curso teórico en línea no es un documento aceptable para esto. Hay familias que descubren esa diferencia hasta el mostrador: terminar un curso teórico en línea no es el mismo papel que estar inscrito con una escuela, y solo el segundo le consigue un permiso a alguien de quince años.

Cuatro situaciones, cuatro listas distintas de quién puede acompañarte

La página del permiso de aprendizaje no da una sola regla de supervisión. Da cuatro, según la situación del adolescente, y el manual las repite. Si tienes menos de 16 y estás inscrito en un programa de educación vial, puedes practicar con un instructor de manejo con licencia o con un especialista certificado en rehabilitación de conductores aprobado por el BMV y que trabaje en un programa de rehabilitación, sentado en el asiento delantero. También puedes practicar con un conductor con licencia y privilegios vigentes de 25 años o más que esté emparentado contigo por sangre, matrimonio o situación legal, o con tu cónyuge si tiene licencia y al menos 21 años; en todos los casos, en el asiento del pasajero delantero.

Si tienes menos de 18 y no estás inscrito en un programa de educación vial, la lista es el pariente de 25 años o más o el cónyuge con licencia de 21 años o más, más un instructor con licencia de una escuela de manejo o un especialista certificado en rehabilitación reconocido por el BMV y empleado en un programa de rehabilitación. Si tienes menos de 18 y estás bajo el cuidado y la supervisión del Department of Child Services, la lista cambia de forma: el pariente de 25 años o más, o un conductor con licencia de 25 años o más aprobado por el Department of Child Services. Y si tienes 18 o más, se reduce a dos: un conductor con licencia y privilegios vigentes de al menos 25 años, o tu cónyuge si tiene licencia y al menos 21.

El detalle que las familias se saltan es el requisito de parentesco. Para un menor que no está en la categoría del Department of Child Services, la persona de 25 años en el asiento del pasajero tiene que estar emparentada con el adolescente por sangre, matrimonio o situación legal: un vecino con historial impecable y treinta años manejando no califica solo por eso. Las opciones del instructor y del especialista en rehabilitación existen justamente porque la lista de parientes es angosta. La lista para adultos de 18 años o más elimina por completo la condición de parentesco, y por eso las reglas de supervisión de un aprendiz adulto se leen más simples que las de alguien de dieciséis.

Reprobar cualquiera de las dos mitades del curso te regresa a la sucursal

El chiste de inscribirse en una escuela participante es que el examen de manejo puede presentarse ahí. El manual dice que quien tiene permiso de aprendizaje y asiste a una escuela de manejo con licencia del BMV que participa en el programa de examen de destrezas puede presentar ese examen con la escuela después de terminar el curso con éxito, y la página de educación vial señala que las escuelas con licencia ya pueden aplicar el examen de destrezas a cualquier persona de 16 años o más con un permiso de aprendizaje vigente. La página de la licencia probatoria plantea la misma opción desde el lado del adolescente: con permiso y un programa aprobado de educación vial, puedes presentar el examen de manejo con tu proveedor de práctica al volante después del programa o cuando solicites en una sucursal.

Dos cosas quitan esa opción, y la página de la licencia probatoria le pone número a la primera. Tienes que presentar el examen de manejo en una sucursal si recibes una calificación reprobatoria de 79 por ciento o menos en la instrucción en aula o en la práctica al volante de tu programa de educación vial, o si tu proveedor de práctica al volante no puede aplicar el examen dentro del programa de exención del BMV. Fíjate en el o: una calificación alta en el aula no compensa una reprobada en la parte de manejo, ni al revés. El manual plantea esas mismas dos situaciones con sus propias palabras, como una calificación reprobatoria en cualquiera de las dos partes del curso y una escuela que no participa en el programa.

Un examen aprobado en la escuela tiene una vigencia atada al permiso, no al calendario. El manual dice que si apruebas el examen de destrezas aplicado por la escuela de manejo, el resultado sigue siendo válido hasta que venza tu permiso de aprendizaje, y los permisos valen dos años desde la fecha de emisión. Para un adolescente que se examina a los 16 y luego espera por los 180 días de espera o por la edad, ese par de plazos hay que vigilarlo: si dejas vencer el permiso, el examen de destrezas aprobado se vence con él, y un permiso vencido por más de 180 días trae de vuelta también el examen de conocimientos.

Quién puede cofirmar, según el orden que fija el IC 9-24-9-3

Un solicitante menor de 18 años no obtiene permiso ni licencia probatoria hasta que un adulto firme una declaración jurada o afirmada de responsabilidad financiera, en persona en una sucursal del BMV. Indiana no deja abierta la elección del adulto: tanto la página de la licencia como el manual establecen el orden de preferencia del IC 9-24-9-3. Primero, el padre o la madre que tiene la custodia del menor, o la persona que ese progenitor designe. Segundo, el progenitor sin custodia, tal como lo define el IC 31-9-2-83, o la persona que ese progenitor designe. Tercero, el tutor que tiene la custodia. Y cuarto, a falta de cualquiera de los tres anteriores, cualquier otro adulto dispuesto a asumir las obligaciones que impone el IC 9-24-9.

Firmar no es un trámite decorativo. El manual dice que el adulto jura o afirma la responsabilidad financiera y acepta responder de manera conjunta y solidaria con el menor por todo el daño que pueda resultar de manejar un vehículo, y la página del permiso lo pone en palabras más llanas: el adulto acepta ser responsable junto con el menor por cualquier lesión o daño que el menor cause al manejar un vehículo, si el menor resulta responsable de los daños. El requisito de identidad aquí es más estricto que en otros trámites. La página de la licencia dice que quien cofirma debe presentar una identificación válida que incluya una identificación con fotografía expedida por el gobierno de Estados Unidos y con domicilio estadounidense, que cualquier forma de identidad tiene que ser un documento expedido por el gobierno de Estados Unidos, y que el BMV no acepta la matrícula consular para efectos de responsabilidad financiera.

La firma se puede retirar, y retirarla no es una advertencia. El manual dice que si en cualquier momento y por cualquier razón el adulto que cofirmó quiere retirar la responsabilidad financiera por el menor, puede presentar el State Form 55834, la Written Request to Cancel Financial Liability, disponible en el sitio del BMV; y que una solicitud escrita para retirar la responsabilidad financiera cancela el permiso o la licencia del menor conforme al IC 9-24-9-4(b). El camino de regreso es solicitar un permiso de aprendizaje corregido con otra persona firmando la responsabilidad financiera. Una familia en medio de un desacuerdo debe saber que presentar el formulario termina la credencial, no la suspende.

Un grupo queda exento de la firma y a cambio adquiere otra obligación. El manual dice que no se requiere la firma de un adulto si el solicitante es menor de 18 años y puede comprobar que está bajo el cuidado y la supervisión del Department of Child Services; pero que un solicitante bajo el DCS que tramita licencia o permiso también debe presentar comprobante de una póliza de seguro de auto que cumpla con los estándares mínimos de responsabilidad que fija la ley de Indiana. Dicho de otro modo, la exención cambia un cofirmante por una póliza.

Restricciones que se levantan en dos etapas y una que no se levanta nunca

La página de la licencia probatoria agrupa las restricciones en cuatro apartados, y los horarios son los que la familia tiene que planear. La primera etapa es tajante: durante los primeros 180 días después de recibir la licencia no puedes manejar entre las 10 p.m. y las 5 a.m. La segunda etapa empieza cuando terminan esos 180 días y corre hasta que el conductor cumple 18. En esa etapa no puedes manejar sábado y domingo entre la 1 a.m. y las 5 a.m., de domingo a jueves después de las 11 p.m., ni de lunes a viernes antes de las 5 a.m. Si lees juntos el segundo y el tercero, queda un toque de queda de 11 p.m. en noches de escuela junto con un piso de 5 a.m. en las mañanas entre semana.

Las excepciones son cuatro, y cada una es completa, no una categoría suelta. Puedes manejar en esos horarios si vas o vienes del trabajo —el manual lo escribe como empleo lícito—, o si vas o vienes de una actividad escolar autorizada, o de un evento religioso. La cuarta no es un destino sino una persona: puedes manejar a cualquier hora si te acompaña en el asiento delantero alguien con privilegios de manejo vigentes de al menos 25 años, o tu cónyuge con privilegios vigentes de al menos 21. Si se te cae cualquiera de las cuatro, la regla queda más apretada de como Indiana la escribió.

Los pasajeros corren con el mismo reloj de 180 días. La página de la licencia probatoria dice que no puedes manejar con pasajeros durante los 180 días siguientes a recibir la licencia probatoria a menos que te acompañe en el asiento delantero un instructor con licencia, una persona con licencia de conducir válida de al menos 25 años, o tu cónyuge de al menos 21. El manual escribe el punto del instructor como una persona con licencia de instructor de escuela de manejo. Luego viene la excepción familiar: puedes llevar a tu hijo, hijastro, hermano, hermanastro o medio hermano, o a tu cónyuge sin esa persona adicional. La página probatoria le pone a esa excepción una condición fácil de saltarse al leer: aplica dentro de las horas permitidas por la ley, así que el toque de queda de arriba sigue mandando aunque sea para llevar a un hermano.

Dos restricciones no corren con ningún reloj. La página de la licencia probatoria dice que no puedes usar ningún tipo de dispositivo de telecomunicación mientras manejas, salvo para hacer llamadas de emergencia al 911, y el manual trae la misma regla bajo su propio encabezado de licencia probatoria, redactada como una prohibición para todos los conductores, incluidos los que tienen licencia probatoria, de usar cualquier forma de dispositivo de telecomunicación salvo para hacer una llamada de emergencia al 911. Unas páginas después ese mismo manual plantea una regla estatal más angosta: la ley de Indiana prohíbe usar un dispositivo de telecomunicación para escribir, enviar o leer un mensaje de texto o un correo mientras manejas, salvo con tecnología de manos libres o por voz, o para llamar al 911. Los dos pasajes no coinciden sobre si el manos libres se permite, y para un conductor probatorio la única que zanja el asunto es la página de la licencia probatoria: solo llamadas al 911. El cuarto apartado de esa página no es sobre manejar: un conductor probatorio no califica para programas de desviación judicial.

Veinticinco, cincuenta y veinticinco, antes de entregar las llaves

El capítulo 5 del Driver's Manual fija el estándar mínimo de seguro de Indiana en $25,000 por lesión corporal o muerte de una persona; $50,000 por lesión corporal o muerte de dos o más personas en un mismo accidente; y $25,000 por daños a la propiedad en un mismo accidente, lo que se escribe normalmente como 25/50/25. Esas cifras están impresas en ese capítulo del manual, así que revisa la edición vigente antes de apoyarte en ellas para contratar una póliza. El capítulo también dice que nadie puede manejar un vehículo en Indiana si no hay responsabilidad financiera vigente para ese vehículo, o si la persona no está asegurada de otro modo para manejarlo.

El BMV puede pedirle a la familia que lo compruebe, y el manual enumera cuatro situaciones que activan el aviso: un accidente de auto; una infracción de tránsito en movimiento que dé puntos dentro del año siguiente a haber recibido otras dos; una infracción grave como un delito menor o un delito grave; y cualquier infracción de tránsito en movimiento con puntos cometida por un conductor que ya estuvo suspendido por no comprobar responsabilidad financiera. La respuesta es un Certificate of Compliance que tu aseguradora tiene que enviar de forma electrónica. El manual da el plazo sin rodeos: el certificado debe llegar electrónicamente de tu aseguradora y ser procesado por el BMV dentro de los 90 días siguientes al envío de la solicitud, o se suspenden los privilegios de manejo.

El costo de equivocarse aquí es donde el error de un adolescente se vuelve un gasto de la casa. El capítulo 5 dice que las cuotas de reinstalación son de $250 por una primera suspensión por falta de seguro, $500 por una segunda y $1,000 por una tercera o posterior ocurrida después del 1 de enero de 2015, y que para suspensiones anteriores a esa fecha las cuotas son de $150, $225 y $300. También describe una salida: un conductor puede reinstalar sus privilegios sin pagar la cuota si su aseguradora envía electrónicamente el comprobante de responsabilidad financiera futura en un formulario SR22 y lo mantiene de forma continua durante 180 días. Todos esos montos vienen del capítulo 5 del manual; verifícalos en la edición vigente antes de tomar cualquiera de ellos como tu cifra.

El aviso de un director puede terminar con el privilegio de manejar de un menor

El capítulo 1 del manual trae una regla que no tiene nada que ver con manejar. La ley de Indiana obliga al BMV a suspender los privilegios de manejo de un menor cuando el administrador o el director de su escuela lo notifica por cualquiera de tres razones: que el menor esté bajo una expulsión, una exclusión, o una segunda o posterior suspensión escolar dentro de un mismo ciclo escolar; que se haya determinado que es un ausentista habitual; o que se haya dado de baja de la escuela. El disparador es la notificación de la escuela, y la parte de segunda o posterior en el punto de la suspensión es la que hay que leer dos veces: una sola suspensión escolar no dispara nada.

Los puntos alcanzan a los conductores jóvenes con una mecha más corta que a los adultos. El capítulo 5 dice que el BMV puede exigir a los conductores de 21 años o más condenados por dos o más infracciones de tránsito dentro de un periodo de 12 meses que tomen un curso del Driver Safety Program aprobado por el BMV, y plantea la regla para los más jóvenes sin esa ventana: a las personas menores de 21 años se les puede exigir el curso si son condenadas por dos o más infracciones de tránsito. No terminarlo dentro de los 90 días siguientes a la fecha del aviso enviado por el BMV suspende los privilegios de manejo hasta que el curso se complete y se procese, y el manual pide de 7 a 10 días hábiles para procesar los resultados. Para dimensionarlo, ese mismo capítulo vale en 4 puntos cada una la infracción por usar el celular en la mano y la de desobedecer una señal de alto o de ceda el paso, y en 6 puntos seguir a otro vehículo demasiado cerca.

El alcohol mete a un segundo tribunal en el asunto. El capítulo 5 dice que cuando a un conductor menor de 18 años se le cita por manejar en estado de ebriedad, el Tribunal de Menores también puede recomendar la suspensión de sus privilegios, además de las suspensiones por causa probable que ese mismo capítulo describe para todos los conductores, que son de 180 días por reprobar una prueba química, un año por negarse a hacerla y dos años por negarse cuando ya hay una condena previa por manejar en estado de ebriedad. La maquinaria normal del BMV no deja de aplicar porque el conductor sea menor de edad: el tribunal de menores se suma encima.

Lo que el Apéndice B dice que sale mal con los adolescentes

El manual cierra con un apéndice escrito para las familias, no para los solicitantes. El Apéndice B, Teens Behind the Wheel, enumera siete factores de riesgo: el manejo errático y riesgoso junto con la distracción, que señala como el factor que más contribuye a los choques de adolescentes; la falta de atención, que liga a los choques entre varios vehículos; el exceso de velocidad, que liga a los choques de un solo vehículo y a la dificultad de un adolescente para ajustar la velocidad a las condiciones; manejar con otros adolescentes; no usar el cinturón de seguridad; distraerse en las intersecciones, donde dice que suelen ocurrir los choques de varios vehículos con adolescentes involucrados; y el consumo de alcohol u otras drogas, donde señala que una proporción pequeña de conductores adolescentes concentra una proporción mucho mayor de lesiones graves y muertes. La línea sobre los pasajeros es la que vale la pena repetirle a alguien de dieciséis: el apéndice dice que la probabilidad de un choque se duplica con cada pasajero presente en el vehículo.

Ese mismo apéndice le da una lista a los padres, y dos puntos de ella van más allá del papeleo de la licencia. Pide que los padres practiquen manejando con el adolescente mientras tiene el permiso de aprendizaje y durante el primer año con licencia, es decir el año después de que llega la tarjeta y no solo los meses anteriores. Y pide que desarrollen una estrategia de privilegios progresivos, dejando que el adolescente suba a un nivel mayor de responsabilidad al volante conforme acumula experiencia y demuestra buenas decisiones. Lo demás es concreto: dar el ejemplo, exigir el cinturón de seguridad siempre, exponer al adolescente a caminos mojados, nieve, carreteras, caminos rurales y manejo nocturno, practicar en calles desconocidas, elegir el vehículo por seguridad y no por imagen, y tomarse el tiempo de hablar de reglas, responsabilidades y consecuencias apropiadas para tu familia. El apéndice cierra esa sección con la idea de que la educación vial es un primer paso y que los padres tienen un papel decisivo al enseñar a manejar.

Licencias en Indiana: preguntas frecuentes

¿Un adolescente que terminó educación vial todavía debe las cincuenta horas?

Sí, y la página de educación vial del BMV contesta justo esta pregunta para los padres. Dice que todos los conductores nuevos de 18 años o menos tienen que completar la bitácora de 50 horas aunque hayan terminado un curso de educación vial. Luego la página enumera con quién se pueden registrar esas horas cuando el solicitante es menor de 18: un instructor con licencia de una escuela de manejo que trabaje bajo la dirección de esa escuela, o un conductor con licencia válida de al menos 25 años emparentado con el solicitante por sangre, matrimonio o situación legal, o un cónyuge con licencia de al menos 21 años, o un especialista certificado en rehabilitación de conductores reconocido por el BMV y empleado en un programa de rehabilitación. Quien sea que supervise, el papeleo cae en manos de un padre o una madre: el manual dice que la bitácora tiene que ir firmada por un padre, una madre o un tutor legal si el solicitante es menor de 18 años, y que el State Form 54706 completo se entrega al BMV al momento de solicitar la licencia.

¿Alguien de quince puede manejar con su papá o su mamá antes de empezar la práctica al volante?

La página de educación vial del BMV lo contesta en sus preguntas para estudiantes, y la respuesta es una lista de cuatro cosas que tienen que cumplirse todas a la vez. Tener 15 años. Haber completado las 30 horas de la parte teórica o en línea de la educación vial. Tener permiso de aprendizaje. Y estar inscrito en un programa de práctica al volante con licencia del BMV. Terminar solo la teoría no basta, y cumplir 15 tampoco: la inscripción y el permiso son condiciones separadas dentro de la misma lista.

¿Un adolescente puede cambiarse de escuela de manejo a medio curso?

Las preguntas frecuentes de educación vial del BMV dicen que en la mayoría de los casos cambiarse de una escuela a otra durante el proceso de educación vial es posible, y le ponen una condición: las dos escuelas tienen que apoyar la facilitación del traslado. Eso lo convierte en una pregunta que hay que hacerle a los dos proveedores antes de pagar, no en un derecho. Importa más de lo que parece, porque el certificado que le permite a alguien de quince tener permiso lo emite la escuela como comprobante de inscripción, y el manual exige que no tenga fecha anterior a tres semanas antes del inicio de la clase.

¿Qué tan pronto puede repetir un adolescente un examen de manejo reprobado?

Siete días después de la primera o la segunda reprobada. Después de una tercera reprobada del examen de destrezas con permiso de aprendizaje, la espera es de dos meses contados desde la fecha de ese último examen. La página del knowledge exam del BMV agrega la consecuencia que las familias olvidan: tendrás que renovar tu permiso de aprendizaje si vence antes de que puedas presentar más exámenes de destrezas. Como los permisos valen dos años desde su emisión y un permiso vencido por más de 180 días trae de vuelta el examen de conocimientos, una racha de reprobadas al final de la vida del permiso puede costar la espera y también el examen escrito.

¿Alguna vez es legal el celular para un conductor probatorio en Indiana?

Solo para llamar al 911. La página de la licencia probatoria dice que no puedes usar ningún tipo de dispositivo de telecomunicación mientras manejas, salvo para llamadas de emergencia al 911. El encabezado sobre licencias probatorias del manual dice lo mismo pero lo formula más amplio: prohíbe a todos los conductores, incluidos los que tienen licencia probatoria, usar cualquier forma de dispositivo de telecomunicación salvo para hacer una llamada de emergencia al 911. En otra parte el manual da una regla estatal más angosta: nada de escribir, enviar o leer un texto o un correo con el vehículo en movimiento, salvo con tecnología de manos libres o por voz. Esos dos pasajes del manual no coinciden sobre el manos libres; la página probatoria sí es clara, así que cuenta con que solo puedes llamar al 911. El manual define el dispositivo de forma amplia: teléfono inalámbrico, asistente digital personal, localizador o aparato de mensajes de texto.

¿El BMV cobra algo por el examen de manejo que presenta un adolescente?

Por el que aplica el BMV, no. El manual dice que no hay cobro por el examen de destrezas que aplica el BMV, y que tú pones el vehículo. Un examen presentado en una escuela de manejo, en cambio, es parte de un programa que la familia le paga a la escuela, y el BMV no fija ese precio. Lo que el BMV sí cobra es la tarjeta: la tabla de tarifas revisada el 1 de enero de 2026 marca $9.00 por el permiso de aprendizaje y $17.50 por la licencia de conducir para un titular menor de 75 años. Confirma los dos montos en esa tabla antes de hacer cuentas con ellos.

Fuentes oficiales

Verificado con fuentes oficiales del estado el 20 de agosto de 2026.